2 de febrero de 2012

Una de piratas. Parte II

El negocio de la música o cuanto hace que no compras un disco?

En la edición de Plus+ de Enero abordamos la temática de la transformación que se ha producido en el mercado de consumo del entretenimiento en general y en el de la música en particular.

Del intercambio de objetos materiales llamados discos en sus diversas versiones pasando por las cintas, también en diferentes formatos, llegamos a la lógica del espacio virtual donde lo que circula son archivos de cada vez más fácil y rápido acceso.

Como todo negocio, el de la música se explica por una serie de variables que garantizan su existencia. Así como en los productos de consumo masivo juega un rol clave la distribución, esto es, la capacidad de la oferta de colocar al producto en contacto con el consumidor en tiempo y forma, en el mercado de la música el correlato de la distribución se llama difusión.

Históricas son las demandas de los artistas acerca de que no se puede comprar lo que no se conoce o en esta temática no se puede demandar música que no se escucha.

Invitamos a preguntarnos lo siguiente: ¿por que “Yesterday” de Lennon y Mc Cartney es un clásico hit universal y no pasa lo mismo con “Recuerdos de Ypacarai” de Mirkin y Ortiz magistralmente interpretada por Alberto del Paraná?

Hasta donde se puede afirmar que existan diferencias de valor estético entre una y otra obra o que alguna de ellas necesite capacidades especiales para su apreciación?

La respuesta es que la capacidad de difusión diferenciada de cada una es inmedible. La primera respaldada por lo que podríamos llamar la cultura globalizada dominante y la segunda, relegada a ocupar, a lo sumo, acotados espacios a nivel local.

Las redes P2P, a las que aludíamos en la entrega anterior, tuvieron la capacidad de quitarle a la industria discográfica la capacidad monopólica de la difusión de contenidos musicales.

En otras palabras, vía macro o micro piratería la sociedad generó canales alternativos de circulación de la mercancía musical que escaparon al control de las empresas.

Esta situación ha reespecificado el mercado de la música y ha obligado a sus principales protagonistas, las majors, a redefinir sus políticas y estrategias de “supervivencia”.

El primer hecho destacado de estos cambios es que hoy, el mercado de la música ha pasado a ser el mercado de la música digital. Esto significa que más allá de las acciones contra la piratería o de acceso a la música por vías ilegales, la industria se orienta a la comercialización de archivos y no de objetos (discos).

Es decir, se intenta moderar el negocio de quienes no invierten en la producción artístico/comercial de música y que se han adueñado de la distribución de los productos. En otras palabras, legalicemos y rentabilicemos una actividad que de no operar rápida y activamente va a seguir en manos “non sanctas”.

Los resultados de estas acciones son parciales dependiendo de las regiones que se analicen.


Los números digitales


Los servicios digitales se han duplicado en el último año llegando actualmente a 60 países. El 52 % en los EEUU, 53% en Corea y más del 70 % en China (mercado numeroso si los hay) son los valores que alcanza la compra/venta de música legal en soporte virtual. Esto significa casi un tercio del mercado mundial.

Podríamos pensar que lo peor ya pasó aunque falta mucho por hacer.

En este momento existen cerca de 20 millones de canciones con posibilidades de acceso por vía legal.

La mayor tienda virtual es i-tunes que pasó de operar en 22 países en 2010 a 58 en 2011. Lo mismo sucede con Spoify, donde el aumento en la venta de discos digitales creció un 19 % en EEUU, un 27 % en el Reino Unido y un 71% en Francia.

El artista más vendedor en formato digital fue Bruno Mars con 12,5 millones de descargas de “Just the way you are”.

En esta región del mundo, aun con alcance limitado, se puede acceder a tiendas virtuales como Baja Música, Faro Latino, Sonora, Ubby Música, You Tube y últimamente Personal Música entre otros.

La música forma parte de la vida y está presente en los momentos más felices y a veces también en los más tristes. Es de esperar que productores, artistas, empresas, difusores y consumidores establezcan una normativa legal de beneficio mutuo que favorezca el consumo de un bien cultural tan preciado.

De acuerdo a los últimos datos que aporta IFPI (Federación Internacional de la Industria Discográfica) sobre el desempeño del mercado en el año 2011, la venta de música digital legal tuvo un aumento del 8 % reportando ingresos por 5200 millones de dólares.

30 de enero de 2012

Una de piratas. Parte I

El negocio de la música o cuanto hace que no compras un disco?

Los optimistas predican año nuevo vida nueva y los pesimistas, año nuevo problemas eternos. Pasado el cachondeo gastronómico y la libación sistemática de las fiestas, y cuando de las bengalas y los fuegos artificiales no queda ni el olor a pólvora, retomamos este espacio en Plus+ con una pregunta: asumiendo que la nochebuena tiene connotación religiosa y por lo tanto supone cierta reserva en su conmemoración, cual fue el origen de la música que hizo sarandear las caderas de la abuela y las piernas de la prima la noche del 31 de diciembre?
Si la respuesta incluye un cd comprado en una disquería, pertenecerás al 1 % de la población que las empresas discográficas deberían hacerle un monumento en la Plaza de la Democracia.

Es muy probable que del 99 % restante obtengamos respuestas de este tipo: la música estaba en archivos mp3 en un pen drive, idem en un cd grabado en el hogar o por un amigo, idem desde el celular conectado a un equipo de música, de una página de música on line con la notebook, etc.

Hoy nos ocuparemos de la mutación que se está produciendo en el negocio del entretenimiento en general y en el de la música en particular.


En el comienzo fueron Graham Bell y Edison
 
Existe consenso y documentación acerca de que las primeras grabaciones sonoras datan de 1880 y fueron propiciadas por el archiconocido Alexander Graham Bell (1847-1922), que luego de inventar el teléfono no sabía que hacer con su tiempo libre y como le gustaba mucho la música decidió crear alguna forma de registro de la misma.

Casi en paralelo, Thomas Alva Edison (1847-1931), fue el creador en 1877 del fonógrafo que grababa sonidos en una película de estaño. Una de las primeras grabaciones de audio parece una lata de sopa aplastada.

Luego, los procedimientos se fueron perfeccionando gracias al desarrollo de la producción musical con criterio industrial y perspectiva de negocio, apelando a soportes cada vez más sofisticados
La industria del entretenimiento, conformada por diversos productos audiovisuales fue creciendo y cambiando al compás de la profunda aplicación y transformación de la tecnología en la sociedad.

Desde principios del siglo XX a la fecha pasamos por el disco de pasta, el vinilo simple, el vinilo ¨long play¨ o larga duracion, el magazine, el cassette, el cd y el minidisc; todos objetos materiales que circularon bajo la lógica del mercado, es decir, sometidos al mecanismo de la oferta y la demanda.

Hasta que un día, como por arte de magia, caímos en las redes P2P (punto a punto en ingles), Peer-to-Peer, red de pares o red entre iguales.

Se trata de una red de computadoras en la que todos o algunos aspectos funcionan sin clientes ni servidores fijos, sino con una serie de nodos que se comportan como iguales entre sí. Es decir, actúan simultáneamente como clientes y servidores respecto a los demás nodos de la red.

Las redes P2P permiten el intercambio directo de información y en cualquier formato entre los ordenadores interconectados.

La facilidad, practicidad y economía involucradas en esta posibilidad de intercambio, ha dado como resultado una práctica normalizada de acceso al entretenimiento en general y por ende a la música en particular.

El gran desafío de la industria discográfica, o lo que podríamos llamar la batalla contra la puesta de sol, es convencer al consumidor que abandone la nueva cultura de bajar música de manera simple y gratuita y compre en una disquería Asunción un cd legal por un valor de 60 a 100 mil guaraníes.

Jamás alentaríamos desde estas páginas práctica alguna asociada a la ilegalidad, pero es probable que estemos ante un camino sin retorno.

Durante años realizamos mediciones sobre “piratería” en Argentina para CAPIF, cámara que agrupa a las empresas discográficas, y allí puidimos diferenciar al “macropirata” del “micropirata”.

El micropirata, aunque nos cueste aceptarlo, puede ser una hija o un sobrino, que hace años no pasan por una disquería debido a las facilidades del viejo Ares u otros programas (OneSwarm 0.7, BitComet 1.26, Transmission-Qt 2.21, BearShare 9.0, Strong DC 2.42 o el Tribler 5.3.1), para acceder a su artista favorito.

El “micropirata” lleva adelante su tarea sin culpa y sin demadiasa conciencia de la ilegalidad de su proceder. No le preocupa el perjuicio que ocasiona al artista y mucho menos el impacto en las ventas de las empresas discográficas.

Pero el desvelo de las compañías son los “macropiratas”, que en algunos casos son verdaderas empresas dedicadas a la “quema” de cd’s en gran escala con la variedad de música que se pueda imaginar y en algunos casos con arte de tapa incluido.

Ese producto puede encontrarse en cualquier calle ofrecido pero los llamados “manteros” a precios irresistibles aunque con una calidad irregular.

En el negocio de la música intervienen varios actores y no siempre sus intereses fueron concordantes. Es muy conocida en el medio la frase atribuída a John Lennon (1940-1980) que sentenció: “el tapizado del auto del empresario musical está hecho con la piel de los músicos”.

A las empresas y a los músicos se adicionan los canales de distribución, también uno de los más afectados por los cambios del negocio y que vienen experimentando un proceso de concentración y diversificación.

Vamos a dejar para la segunda entrega otros aspectos de interés. Allí podremos ver algunas cifras reveladoras del cambio mencionado y las nuevas estrategias de los distintos actores que participan del negocio.



7 de mayo de 2011

Las Redes Sociales en el ámbito corporativo

En el número del mes de Marzo de Plus + abordamos el tema de las redes sociales insertas en las practicas individuales y compartimos alguna ideas acerca de cómo esta forma de comunicación representa un cambio profundo en la sociabilidad y vinculación comunitaria.

También prometimos una segunda entrega donde intentaríamos dar cuenta de cómo opera este fenómeno en el marco de las empresas e instituciones.

El primer punto a destacar es que el uso de los soportes de gestión de relaciones, está mucho menos difundido y desarrollado en el plano corporativo que en el individual.

A la fecha no sabemos si las empresas tomarán las opciones de microblogging tales como Facebook, Twitter o Linkedin para sus acciones comerciales o comunicacionales, pero lo que si es seguro es que tarde o temprano deberán darse una política al respecto.

Así como cualquier emprendimiento empresarial o institucional que se precie desarrolla si identidad en la web, (los lectores sub 60 recordarán las vetustas carpetas institucionales en papel), no es común todavía encontrarse con presencia corporativa al interior de las redes sociales, salvo excepciones.

La empresa IDC, especializada en esta temática, prevé que el mercado mundial de plataformas sociales crecerá casi 30 veces en los próximos cuatro años.

Hemos sostenido que las empresas e instituciones poseen carácter bifronte, esto es, puertas afuera se orientan hacia el mercado y a la comunidad y puertas adentro deben diseñar una operatoria eficiente y atender especialmente a sus recursos humanos.

Del mejor equilibrio entre ambos frentes, interconectados e interrelacionados, surgen empresas sanas y en condiciones de capear las recurrentes tormentas del mercado.

Las primeras opiniones acerca de las ventajas y desventajas de la relación entre redes sociales y empresa son variadas, con sus respectivos defensores y detractores.


Redes sociales in door

Si miramos puertas adentro, el portal Salesforce.com lanzó una herramienta social para empresas llamada Chatter.com, que es una extensión del software de gestión de relaciones.

En esencia, Chatter imita a Facebook y Twitter al permitir que los empleados compartan perfiles, hagan comentarios sobre proyectos y mantengan interconexión con sus compañeros y sigan los procesos corporativos como facturas y propuestas de ventas.

Algunas voces críticas argumentan de manera desfavorable a las redes apoyándose en el posible debilitamiento de las jerarquías. Esto es, en una red intercorporativa abierta, el “jefe” pasa a ser un “otro” que virtualmente está en igualdad de condiciones que el resto dejando de ser una autoridad para pasar a ser un “amigo”.

De alguna manera esta situación no haría más que confirmar el acortamiento de las distancias que se viene operando en la cotidianeidad de las relaciones entre quienes ocupan posiciones dirigenciales y quienes les reportan.

Un aspecto en el que las redes sociales internas pueden colaborar de manera decisiva es en moderar la habitual compartimentación o incomunicación entre departamentos o áreas.

 Excluyendo cuestiones necesariamente confidenciales y a modo de ejemplo, funcionarios de un área perjudicada por otra, dispondrían a través de la red, de una herramienta fiable para expresar sus disconformidades y sugerencias de mejora.

Dell hizo que Chatter fuera accesible para decenas de miles de trabajadores. Los empleados de la empresa dijeron que encontraron la aplicación eficaz para la comunicación entre el equipo de ventas y la fabricación, lo que ayudó a la empresa a mejorar su plazo de entrega a los clientes y a hacer más sólidas las expectativas de servicio.

Creemos que estos nuevos canales de gestión pueden operar puertas adentro de las compañías sobre una dimensión muy difundida en las mediciones de clima interno, y esto es fortalecer el “orgullo y compromiso” de pertenecer.

Compartir una identidad tanto con iguales como con superiores, intercambiar opiniones, resolver una problemática específica de la actividad, sugerir soluciones y hasta plantear un reclamo, serían actitudes participativas y convocantes para los equipos de trabajo de una organización.


Redes sociales out door

A los departamentos de ventas, marketing, servicios al cliente y desarrollo de producto se les presenta un gran espacio de oportunidad frente a las redes sociales, espacio cuyas posibilidades son en gran medida desconocidas e inexploradas.

El gran desafío es direccionar y optimizar estas nuevas herramientas en línea con el resultado de la operación de la empresa. Más allá de los beneficios de imagen por innovación y la movilización de recursos que generan, en el corto plazo deberán medirse los resultados concretos que la utilización de las redes sociales proporcionan.

No podemos saber si las redes sociales corporativas serán diferentes a las conocidas. Tampoco podemos saber de que manera se desarrollará este proceso. En general se manejan dos hipótesis:

a. las herramientas actuales, sean MSN, Twitter o Facebook, serán utilizadas por las empresas ocupando de manera paulatina espacios de interactividad con el mercado.

b. Se diseñaran redes sociales corporativas específicas y autónomas creadas para tal fin, es decir, para gestionar contactos con la demanda con fines diversos.

IBM ha estado desarrollando herramientas hacia su red de negocios para la utilización en sectores como marketing, servicio al cliente, ventas, desarrollo del producto y otros.

En Paraguay, empresas como PuntoPy o Prana Estudio Creativo están desarrollando propuestas específicas en el universo de las redes, blogs y espacios afines.

Nada mejor que cerrar esta nota con un dato local. La empresa Bebidas del Paraguay, responsable de Pulp, una de las marcas con mayor mind share y de incomparable valor emocional para la comunidad paraguaya, lanzó recientemente una campaña llamada “Pulp para todo el mundo”.

No se trató de una campaña más y esto no solo por sus contenidos de alto valor emotivo, fue lanzada por Internet y en pocas horas generó un “rebote” en Twitter y en Facebook en gran medida inesperado para sus propios emisores, obligados a reconocer el fenómeno en una conferencia de prensa.

Dejamos abierto el análisis sobre las redes sociales dado que representa un fenómeno que llegó para quedarse y desarrollarse.

7 de marzo de 2011

Redes Sociales o la patria grande del tercer milenio

Hace menos de cinco años que las denominadas “redes sociales” se han difundido e instalado de manera vertiginosa en la vida cotidiana, y podemos afirmar que han llegado para quedarse y seguramente extenderse en forma incontenible.

La noción de “red” no es nueva, hace varias décadas que en la mayoría de los procesos productivos se aplican criterios de interrelación e interdependencia de dispositivos como complemento o superación de los de línea o cadena.

La idea de simultaneidad e interacción se va imponiendo poco a poco a la de secuencia.

La producción de automóviles a gran escala se optimizó mediante una racionalidad desconocida hasta ese momento. Ese proceso está popularizado con el nombre de “fordismo”, en obvia alusión a H. Ford y a su afamada marca de vehículos. Allí descubrimos las “cadenas de montaje” o “líneas de producción” que significaron, en ese momento, el nuevo paradigma productivo de la industria moderna.

Era la época donde el marketing estaba en gestación y se pensaba en máquina, industria y engranaje. Poco a poco fuimos mutando y llegamos hasta hoy donde operamos mentalmente mediante archivo, virtualidad y espacio. El eje se va desplazando paulatinamente de lo material y tangible hacia lo virtual e intangible.

Y así como el fordismo significó un antes y un después en la organización productiva del trabajo, computadoras, dispositivos móviles, archivos y redes virtuales significan también un cambio de paradigma para entender como funcionar en la realidad que vivimos.

Las consecuencias que esta situación conlleva son variadas, complejas, heterogéneas e imprevisibles, y las maneras de abordar el tema son incontables, por eso, en estas líneas de Plus+ nos permitimos pensar en una parte del fenómeno y es la que alude a las personas en tanto cibernautas individuales. En próximas entregas veremos la relación de las redes sociales en el marco de las instituciones.


La TV y los cinco minutos de fama

El planeta es hoy una gran interconexión cruzada entre personas y dispositivos que acorta distancias, reduce tiempos y modera las desigualdades.

Tal vez el origen haya que buscarlo hace menos de un siglo en la llamada “caja boba” o “cuata pared”. La TV fue uno de los íconos socioculturales más representativos del siglo XX, el referente central de la cultura de masas donde el vínculo entre emisor (canales) y receptor (audiencia) siempre estuvo sometido a polémicas interpretaciones.

Primero fue la “bullet theory” (teoría de la bala o también de la aguja hipodérmica) que partía del supuesto acerca del cual el mensaje emitido penetraba en el receptor sin mediación, configurando un sujeto pasivo e integrado.

En estos días se adhiere a la teoría de los “efectos limitados”, es decir, las personas son capaces de filtrar y reinterpretar los contenidos y así devienen en sujetos participativos e interactivos con el medio.

Alguna vez dijimos que los receptores, mientras ejercen su condición de tales, mirando televisión, están generando valor y esto es así dado que, los precios del segundo televisivo se negocian en su nombre con las tan cuestionadas mediciones de rating en la mano.

Pero el cambio copernicano que presentan las redes sociales, de las cuales Facebook y Twitter son las más extendidas y amigables, es la posibilidad por parte de los usuarios de generar contenidos, de direccionarlos según su interés y seleccionar cuales les atrae recibir, instaurando un sujeto sumamente activo, participativo y transparente.

Además, estos espacios virtuales permiten lograr los famosos “cinco minutos de fama” dado que posibilitan “subir” fotografías y videos, escribir estados de ánimo, opiniones, en síntesis, exhibirse y comunicarse con los demás asumiendo la condición de emisor y abandonando el anonimato.

En cierto modo, la participación en las redes sociales nos torna sujetos televisivos, todavía con un rating acotado y en general predefinido.

Para los conocidos como “nativos digitales”, las redes sociales son como la TV para dos generaciones anteriores, nacieron y se formaron con ellas y tal vez configuren algunos rasgos de su personalidad y especialmente la manera de comunicarse con el mundo.


Las minorías detractoras del nuevo paradigma, en general personas mayores o padres con limitaciones o desinterés por la tecnología, que suelen enfadarse con sus hijos al verlos largas horas embobados frente a la pantalla, reaccionan frente a los soportes y espacios virtuales como lo hacían los obreros textiles ingleses del siglo XIX: frente a las condiciones de superexplotación descargaban su disconformidad contra los telares mecánicos.

No es imaginable una madre tirando la computadora de su hijo por la ventana de la casa, cansada de que este no responda el llamado a cenar, aunque ganas no le falten, sería aconsejable que trate de entender las nuevas pautas de relación y comunicación que esta sociedad propone.

Otro argumento muy difundido entre los críticos a las redes sociales es que las mismas suplantan o reemplazan paulatinamente el contacto y el trato personal. Ante esta posición podemos suponer que si bien las redes sociales propician una relación mediada no son más que una plataforma funcional pero nunca la causa de la crisis vincular que se expresa en la sociedad.

El sujeto “atrapado” en las redes, paradójicamente, es libre de elegir y decidir cuando y con quien se relaciona, donde está dispuesto a exhibir sus deseos y opiniones y quizás sea también ese valor lo que torna tan atractivo a los nuevos soportes tecnológicos.

Otra de las razones por las que las redes sociales concitan cada día mayor cantidad de adherentes tiene que ver con una relación de tiempo y costo. Mientras se navega por Internet, se twitea o se actúa en facebook se pierde la noción del tiempo, y en la mayoría de los estudios conocidos los usuarios lo perciben como de acceso gratuito.

Como toda innovación (los celulares y los plasmas son un excelente ejemplo), el carácter restrictivo y exclusivo inicial de un producto o servicio tecnológico, va superando rápidamente los obstáculos que limitan su extensión.

La constante y vertiginosa innovación de los equipos y soportes y la tendencial baja de precio en el tiempo, son los principales factores que derriban las trabas para el acceso a las modernas tecnologías y redes sociales.

Así como vimos razones materiales y socio culturales que podrían explicar el gran desarrollo de las redes sociales, finalizamos postulando que pueden ser entendidas como un territorio, un espacio de sociabilidad y pertenencia de nuevo tipo del cual probablemente y en poco tiempo nadie quiera sentirse extranjero.


10 de enero de 2011

Paraguay 2011, Dios y un par de buenas razones

Hace algunos meses, conversando sobre la coyuntura económica del Paraguay con el CEO de una de las financieras más importantes del país, me fue dada una inteligente definición que quisiera compartir.
Palabras más palabras menos, este fue el relato: “Aunque falta mucho por hacer, la situación actual del Paraguay es muy buena, el gran problema es que el tablero de control lo maneja Dios”.

Con esas palabras tan simples, y en mi opinión, tan profundas, sin apelar a estadísticas ni datos contundentes, daba una clase magistral acerca de lo azaroso e incierto que se puede presentar el futuro para este país.
Tal vez sin saberlo, nuestro ejecutivo estaría pensando en un filósofo clave del siglo XVII llamado Baruch de Spinoza, que postuló su archiconocido y libremente interpretado “Deus sive Natura” o “Dios es la naturaleza”.
Tratemos de entender y ubicar esta idea en la perspectiva socioeconómica del Paraguay frente al 2011. El primer elemento a mencionar es que el volumen de la producción y comercialización de productos primarios originados en la tierra es el ADN de la macroeconomía y decide la ventura o desventura económica local.
Todavía más sencillo: los volúmenes de comercialización de soja en primer lugar -Paraguay es el cuarto exportador mundial- y de carne, explicarán el signo del ciclo macroeconómico del país.
Si la naturaleza, (Dios, en palabras de Spinoza) dispone las condiciones para que llueva en tiempo y forma, los resultados se reflejarán en el espíritu y los bolsillos de la mayoría de la población.
Si sucede lo contrario, y vaya como ejemplo cercano la campaña 2009, las posibilidades de mirar el futuro con optimismo se resentirán.
Finalizada la primera década del tercer milenio, parecería irracional seguir dependiendo de factores no controlables. A la fecha, el servicio meteorológico solo nos avisa si lloverá o no, pero no puede abrir la canilla a discreción y mucho menos torcer la voluntad de Dios.
El proceso de deterioro de las economías de los mal llamados países centrales, mención especial a España por su receptividad de mano de obra guaraní, incidió notablemente en el volumen de las remesas.
La Encuesta de Población Activa (EPA), difundida por el Instituto Nacional de Estadística (INE), informa que el desempleo para los inmigrantes en España creció un 91 por ciento en el último año.
Por lo tanto, el proceso de industrialización de materias primas y la creación de valor a partir de la utilización de mano de obra local está comenzando a ser entendido como el próximo e ineludible paso estructural que deberá operarse en el corto y/o mediano plazo.
Si bien es incipiente, algunos emprendimientos agroindustriales, la producción de motos de baja cilindrada, envases de vidrio y materiales eléctricos son algunos ejemplos que dan cuenta de una interesante intención industrializadora, proceso deseable de ser profundizado.
La posibilidad de expandir la creación de valor agregado a través de la ocupación de fuerza de trabajo productiva le presenta al país un desafío mayúsculo, ineludible e impostergable: desarrollar y cualificar el nivel de sus recursos humanos.

Una de las condiciones favorables para este proceso es el fuerte peso de la población jóven, apta para insertarse en la producción, desarrollando sus competencias por la vía de la capacitación y formación sistemática.
El crecimiento de la economía de los últimos años saturó la oferta de mano de obra capacitada disponible y está generando un cuello de botella que deberá ser resuelto a la brevedad posible.
Con más de un tercio de la población viviendo en situación de pobreza, en algunos casos extrema, los aspectos sociales pendientes tales como, salud, educación y seguridad se posicionan para el 2011 como los grandes desafíos estructurales.
Ahora bien, al efecto tranquilizador de la lluvia, al sostén de la demanda y de los precios internacionales de los productos primarios que exportamos, al aporte de la gran cantidad de emprendimientos inmobiliarios con su efecto multiplicador, al incipiente proceso industrializador ya citado, al lento pero persistente avance de la formalización de la economía, y otros, en el 2011 la dirigencia paraguaya debe sentirse obligada a trabajar en el fortalecimiento institucional, profundizando la legislación que otorgue previsibilidad y seriedad normativa al desenvolvimiento comunitario.
Desde hace al menos cinco años, y con una evidente policromía política, Latinoamérica atraviesa una etapa de crecimiento económico sostenido que deberá convertirse definitivamente en desarrollo, y esto será a partir de la inclusión paulatina en el sistema productivo de sectores que hasta hace muy poco tiempo estaban excluidos.
Y como cierre de esta primera nota del año, nos permitimos sugerir que además de los aspectos materiales y jurídicos necesarios para un mejor estar de la sociedad, en el 2011 será crucial escuchar las voces del aliento y la confianza en las propias fuerzas, haciendo oídos sordos a las del desaliento que todavía, y lamentablemente, se hacen oir en el Paraguay.

10 de noviembre de 2010

Mascotas... Mercado dinámico de productos y afectos





En un bar céntrico de Asunción, una bochornosa tarde de Enero, un hombre habló a modo de confesión: “cuando llego a casa, cansado, después de trabajar todo el día, lo que más me gusta y me descansa es salir a caminar con mi Aurora a la par”.

Miré al hombre con disimulo y pensé, no sin cierta envidia, cuan feliz sería al compartir con alguien un espacio de afecto, distracción y descanso.

Hasta allí todo bien. La cuestión devino en sorpresa y asombro al escuchar la segunda parte del relato: “el único problema con Aurora es ponerle collar y correa”

En un estudio realizado hace relativamente poco tiempo y del cual compartimos algunos gráficos, descubrimos que en 7 de cada 10 hogares del Paraguay habita algún animal domestico, que en rigor de verdad debería llamarse “domesticado”.

Esto nos habla de una fauna cuantiosa y variada que cumple en muchos casos una función social básica: acompañar a los humanos en medio de una profunda crisis vincular con los otros.

Por esas triquiñuelas y humoradas de la estadística podemos decir que en los hogares Paraguayos urbanos hay, en promedio, más peces que personas.

La presencia de animales en los hogares ha generado un atractivo y creciente mercado de productos y servicios varias veces millonario. Alimentar, higienizar, embellecer, controlar, divertir y generar las condiciones para una existencia digna de las mascotas consume buena parte del presupuesto familiar.

Así como la llegada al hogar de una mascota alegra el espíritu hogareño y se convierte en una gran motivación para el cuidado y la atención, la perdida en sentido amplio, como es lógico en cualquier vínculo que se precie, es también motivo de gran dolor.

En algunos países de la región, la manutención de una parcela en un cementerio privado, donde descansan los restos de algún integrante de la familia, tiene prácticamente el mismo precio que la de una mascota.


Y más, es fácilmente comprobable que algunas personas serían capaces de hacer por su “bichito” lo que no harían por otro humano.

Según un estudio realizado en el año 2009 por el Centro de Promoción de la Salud Henry Ford, 4 de cada 10 fumadores poseedores de mascotas se declaraban dispuestos a dejar el hábito si este afectaba la salud de las mismas.

Por diversas razones, un ejemplo claro de la crisis vincular mencionada podría leerse en el viejo refrán que dice: “cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro”.

A los animales domesticados se les presenta una paradoja más que interesante: por vivir en una familia tienen asegurado alimento, cobijo y cariño, pero han resignado buena parte de su libertad y están impedidos para ejercitar su capacidad de autosubsistencia, lo que es constitutivo de su condición.

Esto es, se han adaptado al ámbito de la cultura y les sería muy difícil sobrevivir en el de la naturaleza.

Si aplicamos criterios de segmentación vincular, podría decirse que el vínculo establecido con las mascotas está sustentado fuertemente por el placer de la posesión, es decir, se apoya en el sujeto.


Es deseable difundir y ampliar el vínculo sustentado en el deber, que se traduciría en una tenencia responsable que incluya el “placer” de la mascota

La racionalidad y el lenguaje han diferenciado al hombre de los animales. Aunque, vaya como desagravio para nuestras mascotas, que algunos hechos de lo humano y ciertos discursos en boga no permiten identificar claramente cuales son las bestias.

Apostemos a balancear el alimento afectivo y vincular con las personas, no sea cosa que terminemos confundiendo el río con la pecera.

9 de noviembre de 2010

O 3 M Organizaciones del Tercer Milenio


"el trabajo más productivo nace de las manos de un hombre contento”
Victor Pauchet


Las organizaciones han sido pensadas de diversas maneras a lo largo del tiempo, tanto es así que desde las ciencias sociales se han recortado como un objeto de estudio autónomo.
En sus inicios, las teorías organizacionales se fundamentaron en sistemas cerrados, los cuales definían su eficacia dependiendo de
la organización interna. Desde el “modelo racional clásico” hasta el modelo de “relaciones humanas”, los teóricos abordaron diversos enfoques para el estudio de la efectividad de la estructura y el recurso humano de las organizaciones.
Estas teorías fueron perdiendo vigencia debido a su rigidez, mecanicismo,
humanismo exagerado, y débil relación con el entorno.
A partir de las teorías estructuralistas se da inicio a la organización vista como un sistema abierto que interactúa con su
medio ambiente. De hecho, la teoría de sistemas propone que la apertura de una organización produce un constante intercambio de energía con su entorno.
En otras palabras, los valores y condiciones de la sociedad global se trasladan al interior de las instituciones de la mano y la subjetividad de los individuos.
Podría decirse que cualquier agrupamiento de seres vivos que tenga un objetivo común y una estrategia para cumplirlo es una organización. Por ello, una montaña de canto rodado o las personas que esperan simultáneamente el colectivo en una fila no son una organización, a lo sumo son un agrupamiento de piedras y de personas.
Nominalmente, se hablará de empresa, escuela, iglesia, ministerio, club, agrupacion vecinalista, asociación, ejército, cooperativa y otras, pero en tanto organización tendrá un objetivo, una estructura y algún tipo de ordenamiento jerárquico que le permitirá cumplir una función.
Ajustándonos al ámbito corporativo empresarial, postulamos y adherimos a la idea de que las empresas e instituciones son espacios vivos y complejos, donde interactúan personas pero en esencia conviven intereses, objetivos y maneras de ver y vivir en el mundo.
Esa interacción deviene en una organización con una determinada cultura y estilo, que no es la suma de partes sino lo que esas partes producen en su interacción.


Las organizaciones no son compartimentos estancos y suelen atravesar procesos de mutación permanente que deben ser interpretados de manera objetiva y controlados en forma sistemática.
En estas líneas, vamos a orientarnos especialmente a las condiciones de existencia de las personas en el contexto de una estructura, dejando tal vez para otra oportunidad cuestiones igualmente importantes que inciden o definen el desempeño de una organización.
Podemos afirmar que una organización es una relación que se establece en dos planos autoinfluyentes: entre los sujetos que la componen y de estos con el entorno.
Hoy se debe entender que en un ciclo temporalmente extenso, la calidad y tipo de relación que establecen los sujetos que componen una organización no solo modela el “clima interno”, que configura una manera de estar en la misma, sino que incide de manera directa en los resultados del emprendimiento.

En el mundo de los negocios, es sabido que existen empresas orientadas muy fuertemente y de manera casi exclusiva a los resultados económicos y muchas veces suelen relativizar, cuando no desatender, las políticas destinadas a sus recursos humanos.
Por otra parte, aunque cada vez menos, también encontramos organizaciones que priorizan las demandas de su gente con rasgos casi paternalistas y esto suele adormecer la actitud y el ímpetu hacia la obtención de resultados.
Tanto una como otra concepción, tarde o temprano deberá revisar sus supuestos y entender por que causas sociohistóricas se llegó a esas situaciones extremas.
Por eso concluimos en que uno de los conceptos más importantes a poner en acto para “diseñar” organizaciones del tercer milenio (O3M) es el del equilibrio.

El equilibrio al interior de una empresa o institución no implica adherir a la idea del punto medio, equidistante entre dos extremos, sino a darle al andamiaje del proceso productivo y comercial que garantice los resultados económicos, el mismo valor que a los recursos humanos que los posibilitan.
Una empresa que exhibe una actitud comercial activa, desafiante y creativa, alcanzando tasas de rentabilidad razonables, podrá sostenerse en el tiempo en la medida que cuide la disposición y bienestar relativo de sus recursos humanos.

La idea de “diseñar” (1) organizaciones significa intervenir en el espacio de la interacción humana, definiendo “a priori” que tipo de organización garantizará el equilibrio entre los objetivos del negocio y el mejor estar de los sujetos.
La dirección corporativa es la principal responsable de “diseñar” que perfil institucional aspira a construir en el tiempo
En distintos talleres grupales con funcionarios de empresas, para trabajar problemáticas organizacionales y de “clima interno”, implementamos una actividad que consiste en que cada asistente escriba una palabra o frase muy breve que refleje lo que “siente”, no lo que piensa, durante el tiempo en que está en su lugar de trabajo.
La actividad concluye cuando se devuelve al grupo el conjunto de palabras. Allí se advierte, en general, el grado de malestar existente que demuestra que tarde o temprano, de no modificarse la situación, esta impactará de manera negativa en los resultados.
Para finalizar, a los conceptos de equilibrio y de diseño, nos interesaría incluir el de salud.
En el ámbito empresarial se podría elaborar la siguiente secuencia:

Satisfacción Satisfacción de los
de Clientes y Recursos Humanos Empresas Sanas Proveedores

El esquema precedente implica un tipo ideal y a la vez un punto de llegada al que se accede a partir de la aplicación sistemática de una estrategia organizacional global, que sin dejar de atender los “supremos intereses de los accionistas” no descuida la inversión en sus recursos humanos.

La consigna y desafío en los tiempos que vienen es trabajar para construir organizaciones capaces de armonizar y equilibrar en un punto óptimo la maximización de utilidades con el mejor estar de los recursos humanos.



(1) Diseño de Organizaciones, Tensiones y Paradojas, Leonardo Schvarstein, Editorial Paidós, Grupos e Instituciones.